Del star system a la arquitectura cotidiana
30/08/2012
POR JUAN DÉCIMA - jdecima@clarin.com
Se inauguró la XIII Bienal de Arquitectura de Venecia con la premisa de dejar atrás las construcciones espectaculares y privilegiar búsquedas más austeras.
GATEWAY. La instalación en video es del arquitecto inglés Norman Foster (ANSA).
Una de las mayores víctimas de la crisis económica europea sin duda fue la industria de la construcción, que a su vez dejó en un estado de emergencia a los arquitectos del continente. Encargos espectaculares se caían uno detrás de otro y muchas profesionales tuvieron que emigrar en busca de trabajo. El discurso dominante que surgió de esta situación hizo énfasis en buscar una cultura arquitectónica más frugal, más preocupada por la esencia que por lo exterior. Al observar los postulados con los cuales se inauguró la XIII Bienal de Arquitectura de Venecia el 29 de agosto pasado (y que concluirá el 25 de noviembre próximo), se evidencia hasta que punto esta coyuntura se instaló en la conciencia común de los arquitectos de la región.
Las opiniones sobre la calidad del evento varías y numerosos arquitectos se mostraron disconformes con lo expuesto, entre los cuales puede señalarse al austríaco Wolf Prix, titular del estudio Coop Himmelblau. "Ya no se trata de discusiones críticas sobre el estado de la arquitectura contemporánea, sino sobre cáscaras vacías, conservadoras y populistas. Qué distinta hubiera sido esta bienal si en vez de hacer exposiciones aburridas se hubieran establecido foros para discutir sobre cómo se toman las decisiones urbanas, el detrás de escenas de cómo se hace la ciudad que nos afecta a todos", disparó el autor del High School #9 y el Centro de Cine de Busan. Habrá que esperar para escuchar el veredicto final, pero el debate está instalado.